Como toda instalación, una piscina requiere una serie de cuidados y un mantenimiento específico para que se pueda utilizar con total seguridad y en las mejores condiciones de salud e higiene.
Para que una piscina este limpia, se debe limpiar el fondo al menos 2 veces por semana. Debemos añadir los productos básicos (cloro y anti-algas).
Anualmente, y tras el vaciado total de agua de la piscina, bien por gravedad o mediante la correspondiente bomba, se recomienda proceder a una limpieza exhaustiva, mediante un producto detergente ácido y un buen aclarado.
Si el agua de la piscina se ha puesto turbia puede tener varias causas, como mala o insuficiente filtración, mal equilibrio o incluso nivel de oxidación insuficiente (cloro). |